La cabra tira al monte y a Angela Merkel, que creció en la RDA y con el ruso como primera lengua extranjera en la escuela, se le va la mano a la hora de situar en el mapa la capital alemana. Había acudido la canciller a uno de esos cursos de integración previos al examen de lengua, cultura y Constitución alemana que debe aprobar cualquier inmigrante para obtener permiso de residencia, y, muy entusiasta ella, decidió participar como el resto de los alumnos….