Desde 1971 a 1973, un equipo de profesionales chilenos, comandados por el británico Stafford Beer, desarrolló un sistema tecnológico para poder administrar -a tiempo real- las industrias estatales del país sudamericano. Con recursos escasos y creatividad ilimitada, en poco menos de un año el reducido equipo de ingenieros, diseñadores e informáticos fueron capaces de crear el prototipo que no existía en ningún otro lugar del mundo ni mucho menos a escala nacional: el proyecto Cybersyn.